miércoles, 10 de febrero de 2010

Explicar la vida


Leo en Revista de Libros un interesante artículo titulado ¿Para qué sirve la literatura? y, ante esta pregunta sin respuesta o con demasiadas respuestas posibles, me viene a la memoria de inmediato El juego de hacer versos, un poema de Jaime Gil de Biedma que me apetece compartir hoy contigo.

Dice así:
El juego de hacer versos
-que no es un juego- es algo
parecido en principio
al placer solitario.

Con la primera muda,
en los años nostálgicos
de nuestra adolescencia,
a escribir empezamos.

Y son nuestros poemas
del todo imaginarios
-demasiado inexpertos
ni siquiera plagiamos-

porque la Poesía
es un ángel abstracto
y, como todos ellos,
predispuesto a halagarnos.

El arte es otra cosa
distinta. El resultado
de mucha vocación
y un poco de trabajo.

Aprender a pensar
en renglones contados
-y no en los sentimientos
con que nos exaltábamos-,

tratar con el idioma
como si fuera mágico
es un buen ejercicio
que llega a emborracharnos.

Luego está el instrumento
en su punto afinado:
la mejor poesía
es el Verbo hecho tango.

Y los poemas son
un modo que adoptamos
para que nos entiendan
y que nos entendamos.

Lo que importa explicar
es la vida, los rasgos
de su filantropía,
las noches de sus sábados.

La manera que tiene
sobre todo en verano
de ser un paraíso.
Aunque, de cuando en cuando,

si alguna de esas noches
que las carga el diablo
uno piensa en la historia
de estos últimos años,

si piensa en esta vida
que nos hace pedazos
de madera podrida,
perdida en un naufragio,

la conciencia le pesa
-por estar intentando
persuadirse en secreto
de que aún es honrado.

El juego de hacer versos,
que no es un juego, es algo
que acaba pareciéndose
al vicio solitario.

La poesía (la novela, el cómic, la música, el cine) como manera de explicar la vida, de entendernos y de que nos entiendan. No conozco definición más sencilla y más ambiciosa de lo literario, de la lectura y la escritura. Para eso sirve la literatura. Por eso, entre otros muchas cosas, a algunos nos gusta tanto leer. ¿No te parece?



Ilustraciones | Adrian Tomine

1 comentario:

  1. Sí, yo cuando no entiendo la vida busco pistas en historias inventadas del cine, la literatura o la música.
    Un saludo
    María José

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